martes, 29 de mayo de 2012

LA PRENSA ROJA Y SUS "BOLAS" (Y 3)


Terminamos el repaso  a la ficticia realidad que la prensa roja le hacía embuchar a los madrileños con noticias provocadas por el conflicto pero alejadas de los frentes donde los rojos hacían huir a Mola y a Queipo, a Franco y a Cabanellas.
No olvidemos que estamos a día 28 de junio de 1936, y según ABC, a dos pasos de la victoria. La primera noticia a resaltar es la que protagonizan, dejaremos sus nombres para la historia, Enrique Contreras, José Álvarez, Rafael López, Francisco Carmona, Ángel Eneira y Guillermo Escudero, pertenecientes a la CNT, y Augusto García, Benito Garrido y José García, por la UGT. ¿Qué hazaña habían llevado a cabo estos pollos para merecer esta mención?; agarraos los machos, pues resulta que el secretario general del sindicato anarquista, acompañado de un vocal del Comité, se presenta ante el ministro de Gobernación y le salpica 47.000 “leandras” que los pimpollos antes nominados habían encontrado en un hotel de la calle Fortuny, concretamente en el número 39. Por supuesto el “menistro” felicitó a los “Remigios” por su austeridad y civismo. Cabe preguntarse ¿qué hacían estos valientes en un hotel?¿quién deja abandonadas 47.000”cucas” de la época en un hotel?, y lo mejor, ¿alquien puede creerse que un fulano de la UGT que se “encuentra” pasta monda y lironda corre a entregársela al ministro?
Una rata que firma con el nombre Gabriel García Maroto, se congratula por el desahucio, al fin, de los religiosos en cuanto a su participación en la enseñanza se refiere. Entre estupidez y estupidez deja pinceladas nítidas de lo que representaba y lo que consumó la República en España. “…las monjas y los curas, amos de nuestra España,….no querían irse, aseguraban no habían de irse; al contrario, tenían la certeza más cierta de su entronización definitiva, con su apoteosis, en la que los corazones de Jesús y María. Al lado de la grotesca efigie de es Gil Robles mal huido y la de aquel ensoberbecido Calvo Sotelo, de final tan bien concertado, presidiesen la dependencia plena de la infancia escolar”. O también:”Para suerte nuestra, los frailazos y las monjuelas serán barridos hacia la ineficacia o hacia la muerte, según el lugar en que se hallen en la contienda del momento.” Sin comentarios.
También se nos informa de que en la noche del domingo al lunes y la mañana de este día la pasó el ministro de Estado, Augusto Barcia en el ministerio de Marina, que n o se diga que no estaba entregado a la causa, adonde llegó Don Inda, y ambos, coincidieron ante la prensa en que la situación era buena y a cada momento que pasaba, mejor. No es de extrañar la “excepcional” labor de la marina republicana.
Socialistas y comunistas advierten encarecidamente a las milicias populares y organizaciones obreras para que velen por la vida del Capitán de Asalto, Demetrio Fortán Cadarso, al que se acusaba falsamente de fascista.
La Confederación Nacional de Maestros reafirman su absoluta fidelidad al régimen criminal republicano, mientras se declara la normalidad del tráfico ferroviario; eso sí, si uno se fija observa que los horarios referidos son de trenes con destino a Valencia, Cartagena, Baeza, Cuenca o Alcalá. Una normalidad totalmente anormal.
El Comité de Requisa de Vehículos advierte de que teniendo conocimiento de que algunas bandas de luchadores por la libertad iban a los surtidores para cargar combustible en los vehículos robados, perdón, requisados, con vales de aquellos de “Vale por una puta”, recuerda que sólo se puede hacer con los preceptivos vales de CAMPSA que proporciona el propio comité.
Si el día 21 se había decretado la cesantía de empleados desafectos al régimen, se hace, ahora extensivo al personal de la Guardia Civil.
El día 27 fallece en Málaga el Magistrado Sr. Martínez de Federico, según ABC, por la fuerte impresión causada por los hechos del momento.
Ante el acopio de tabaco y a sabiendas de que la Tabacalera tiene gran existencia, se pone en contacto con ésta el Municipio para ver “la forma” de repartirlo.
Su Excelencia el Presidente de la República recibe infinidad de telegramas de apoyo de todas las organizaciones rojas dispersas por Europa y América: Socorro Rojo, la Oficina Ejecutiva Internacional Libre pensamiento, en cristiano, la masonería, etc.
En cuanto a sanidad se refiere, el Socorro Rojo se incauta del Hospital Católico de la calle Joaquín Costa y el Círculo Socialista del Este se adjudica un hotel en Alcalá 122 para el mismo uso.
Donativos. El Consejo de los Trade-Unions británicos dona 1.000 libras, unas 36.000 pesetas; el Banco de España, o lo que quedaba de él, entrega 250.000 ptas. Para los heridos; el Lyceum Club Femenino colabora con paquetes de comestibles; la Cámara Oficial de Industria de Madrid “salpica” 20.000; el Socorro Rojo Internacional presume de los hospitales creados, en lugares robados a sus legítimos dueños, y pide que la gente se rasque el bolsillo pero que envíe sus donativos al propio Socorro Rojo, que ya verán ellos cómo los gestionan. Presumen después de que en día y medio han conseguido 10.000 pesetas y una suma parecida en plata; qué raro se hace ver al pueblo trabajador manejando tal cantidad de metales nobles…Los “currelas” de la empresa Metal T. acuerdan colaborar cada uno con 50 céntimos diarios, mientras los maestros acuerdan hacerlo con un 5% de sus sueldo. Estas cantidades se entragarían con arreglo a la siguiente proporción: al S.R.I. el 50%, a la UGT, el 25% y a la CNT, el 25% restante. A lo mejor salen corriendo a dárselo al Ministro, quién sabe. El Grupo socialista de Telégrafos entrega un día de haberes para las víctimas del fascismo; D. Narciso Roig, droguero, diez kilos de algodón y cincuenta paquetes de gasa. El personal de Puertos colabora con 1.000 pesetas; la Cooperativa Pablo Iglesias, 100.000 del ala; me pregunto de dónde las habrían sacado. El Colegio Oficial de Agentes Comerciales, 5.000 pesetas más, y así hasta el infinito y más allá.
Como vimos, el tráfico ferroviario era totalmente normal, salvo que los trenes se dirigían a tres o cuatro sitios, pues bien, aún se anunciaban viajes en pulman por 40 pesetas y salida diaria desde Francisco Giner, 13 hacia…¡Santander!, es de suponer que vía Valencia, Barcelona, Francia, San Sebastián, Bilbao, Santander. Si hubiera ido recto podría haber atropellado a Mola en su huida.

lunes, 21 de mayo de 2012

LA PRENSA ROJA Y SUS EMBUSTES (2)


Siguiendo con las aventuras y desventuras de la milicianada por las tierras de España, según relato del requisado Diario Republicano de Izquierdas, ABC, vamos a cambiar de frente pero no de día. Después de ver como Queipo se veía amenazado y acojonado por los leales tigres que venían de Huelva, la misma Huelva ya tomada y las mismas columnas ya destruidas para la fecha, vamos ahora hacia el norte, comenzando por cómo retrata el mismo diario y el mismo día, 28 de julio del 36, no olvidemos, las gestas de los leales a la República en la Sierra de Madrid.

Dice ABC que el día 27, o sea, el día anterior, los milicianos madrugaron y tomaron el pueblo de Roblegordo, llave del puerto de Somosierra, todo ello después de una marcha de treinta kilómetros y sin disparar un tiro tras el uso de artillería y aviación. Por supuesto, los fascistas habían huido dejando atrás camiones, víveres, armamento, municiones y automóviles. El repórter  no escatima elogios a aquellos milicianos y milicianas que sólo sentían que aquello hubiera sido poco más que una excursión en la que no pudieron darle lo suyo a los “facistas” por haber éstos huido como liebres. No tardó en aparecer por allí el General Castelló, Ministro de la Guerra, sin avisar, de inspección, recibiendo el agasajo de un grupo de ¿bellas? muchachas del Socorro Rojo Internacional a las que contestó, según el fabulista del ABC, que “yo acepto cuanto una buena republicana me ofrezca…”. Olé sus huevos, con perdón. Rozando lo grotesco, afirma el diario que los obuses de los facciosos, disparados aisladamente, caían lejos de las líneas rojas y los que lo hacían no estallaban. Vamos, un auténtico chollo. Es así como se puede explicar el alborozo del que, firmando como Juan Soldado, relata que el hospital estaba vacío, o sea, que no había habido bajas. Desgraciadamente la noticia siguiente refería la muerte  en el puerto de Somosierra del Teniente Enrique Gómez Calleja, hermano del matador de toros “El Estudiante”. Debió morir de aburrimiento a lo que parece.

Vamos ahora a la zona de Guadarrama. Llega el corresponsal hasta Cercedilla sin novedad. El camarada Sepúlveda, uno de los dirigentes de la Casa del Pueblo y requisador de camas en ratos libres. Es él el que relata cómo los facciosos de la zona a la hora del combate daban media vuelta y huían a velocidad de crucero. También le pone al corriente de cómo los cobardes oficiales traidores obligaban a los soldados a disparar mientras ellos se quedaban detrás amenazándoles con bombas de mano, de esas que no explotaban, ya se sabe. Vamos, exactamente como hacían los comisarios políticos. También contó con los testimonios de los pasados de la zona nacional que, como buenos republicanos no habían disparado contra los suyos en ningún momento. Ello unido a que de las dos quintas llamadas solo se habían presentado a filas “los señoritos de cuota y complemento”, daba muestra de la nula moral de las tropas sublevadas. Si además la aviación roja ponía la bomba donde ponía el ojo, que la columna Mola no llegaba ni había visos de ello, que mentían los alzados traidores cuando decían que dominaban la  sierra porque, qué mejor dato para corroborarlo que las familias que veraneaban en San Rafael, así como sus habitantes, se habían trasladado a El Espinar sin sufrir el menor daño; si se bombardeaban entre sí; si incluso habían matado a un alto Jefe de Falange, (Onésimo Redondo), atribuyendo al enemigo su única acción digna de mención, no es de extrañar que la cosa estuviese a punto de caramelo para que los coroneles Tiziano y Mangada, no vale reírse, junto al General Riquelme, con táctica envolvente copara a todas las tropas rebeldes del Guadarrama. Incluso en una acción digna del mejor cine americano, varios integrantes de la Quinta de Asalta al mando del capitán Puig habían volado el polvorín de los facciosos en esta sierra. Como es lógico el avance proseguía, de hecho prosiguió hasta el último día de la guerra. Quizá tal alarde de combatividad y empuje se debiera a la diaria visita que giraban a estos frentes el señor Largo Caballero, Don Inda, y la señorita Ibarruri, Doña Lola.

Pero, ¿y la realidad? La realidad contrastada y al alcance de cualquiera dice que Somosierra fue ocupada por unos pocos falangistas mandados por los hermanos Miralles y abandonado el día 20. El 21 de julio, de nuevo Carlos Miralles, con unos 70 hombres, toma el Puerto, lo rebasa y llega hasta Robregordo, que abandona ante el avance de una fuerte columna enemiga volviendo a los túneles del puerto siendo defendido por 47 hombres a la espera de la llegada de la columna del coronel Gistau. El día 22, cae el capitán Miralles y al mediodía se retiran los escasos defensores ante la abrumadora superioridad de la columna del Capitán Galán. Los hombres de Gistau no pudieron llegar en su socorro por efecto de la aviación roja. Lo intentó el día 23 fracasando de nuevo y cayendo la vanguardia junto al camión que llevaba la pieza de artillería en poder del enemigo. Mola destituye a Gistau  y ordena a García-Escámez hacerse cargo de la columna que opera en Somosierra y una vez allí y estudiado el terreno comienza la acción a las veinte horas del día 24, tomando las alturas que rodean el Puerto al día siguiente y llegando el batallón de Bailén y parte del de San Marcial a la cima del puerto a las dieciséis horas huyendo las tropas rojas a la desbandada. En esta acción los nacionales tuvieron unas treinta bajas quedando en el terreno setenta y cinco muertos y un centenar de prisioneros. El Teniente Coronel Cuervo fue uno de ellos. Se tomaron el resto de lomas circundantes  y el día 27 se llegaba a Robregordo  y el día 30 se hacía lo propio con Braojos, La Serna y Piñuécar, dejando a retaguardia La Acebeda, Horcajo, Aoslo y Madarcos. Pero ya nos excedemos de la fecha en la que según ABC los facciosos corrían dirección norte seguidos de una banda de excursionistas que de vez en cuando morían por acción de munición que nunca acertaba y si lo hacía, no explotaba.

Del Sector de Guadarrama, para no extendernos, decir que el Alto del León fue tomado el mismo día 22 en cuatro horas y media a un alto precio y que fue un foco intenso de combate donde las tropas del coronel Serrador y los falangistas de Girón escribieron páginas de gloria hasta que el empuje rojo decayó definitivamente a mediados de agosto. Para entonces El Espinar y San Rafael, donde los excursionistas viajaban sin problemas ya pertenecían a la España Nacional.

Mentira tras mentira, sangre sobre sangre, responsabilidades infinitas que no se pagarían en cien vidas. En una tercera entrega noticias accesorias a las estrictamente militares recogidas ese día 28 de julio de 1936 que mostraba a los madrileños una situación irreal, ilusoria, vergonzosamente manipulada.

miércoles, 16 de mayo de 2012

25 DE MAYO. MARCHA POR LA UNIDAD NACIONAL


Ante la noticia de que la Delegación de Gobierno de Madrid, presionada entre otros por el Partido Popular del País Vasco, está planteando la posibilidad de prohibir la Marcha por la Unidad Nacional del próximo 25 de Mayo en Madrid convocada por distintas organizaciones, y aunque la Hermandad Nacional de Banderas de Falange Española, prefiere no salir del ámbito cultural, histórico y asociativo, manteniéndose alejada de acciones o actos mas en el plano político, hemos decidido manifestar nuestro apoyo y adhesión a la mencionada Marcha convocada en Madrid el próximo día 25 de Mayo en defensa de la Unidad Nacional por las siguientes razones:

1-Porque hace tres años en la final jugada en Valencia, separatistas vascos y catalanes aprovecharon el evento deportivo para desplegar todo su odio antiespañol y, beneficiándose del efecto amplificador, convirtieron dicho evento en un vergonzoso aquelarre separatista en el que se ofendió de forma grave y reiterada a España y a sus símbolos.

2-Porque desde los mismos sectores ya se ha anunciado públicamente la intención de repetir estos hechos en la final que se disputará en Madrid el 25 de Mayo.
3-Porque, en consecuencia, la marcha en defensa de la Unidad de España convocada por diferentes organizaciones patriotas no es una provocación, sino una respuesta a la provocación segura de los separatistas.

4-Porque la Hermandad Nacional de Banderas de Falange Española entiende que es necesario demostrar a los separatistas que aún quedan españoles con dignidad dispuestos a contrarrestar sus permanentes desafíos y a defender en público la Unidad de España y los símbolos que la representan y que ellos pretenden escarnecer. La marcha, lejos de lo que están difundiendo torticeramente los separatistas, no es un acto orientado contra vascos o catalanes, sino un acto de afirmación nacional y de la españolidad incuestionable de estas regiones.
Por todo lo expuesto la Hermandad Nacional de Banderas de Falange Española entiende que la marcha es oportuna y necesaria y que la Delegación del Gobierno debe autorizarla en el día y hora solicitados debidamente y en plazo por las asociaciones convocantes y en consecuencia aconseja a sus asociados y simpatizantes que apoyen esta convocatoria y la difundan por todos los medios a su alcance.

ANTONIO VALLEJO. D.E.P.

Ha fallecido Antonio Vallejo Zaldo, último Presidente de la Confederación Nacional de Hermandades y Asociaciones de Combatientes.

Nosotros, que a titulo personal hemos sido sus mas directos colaboradores en su última etapa al frente de la ...Confederación, podemos dar fe de su patriotismo y entrega a la Causa hasta última hora, y casi siempre ya hospitalizado, seguía emocionándose ante cualquier referencia a la Patria y demostrando su carácter y su entrega, tanto telefónicamente, como en nuestras visitas al hospital.

Requeté voluntario en la Cruzada, y Divisionario condecorado con la Cruz de Hierro de 2ª Clase entre otras condecoraciones.

Antonio, descansa en paz.

jueves, 3 de mayo de 2012

LA PRENSA ROJA. SUS MENTIRAS Y RESPONSABILIDADES

La prensa en general y los periodistas en particular se han auto envuelto siempre en una sábana de pureza casi virginal. Paladines de la verdad, trovadores de la realidad, portadores de la razón; la realidad difiere y siempre ha diferido mucho de estas martingalas. La prensa es una empresa que busca beneficios y sirve a un patrón y sus empleados cuentan y escriben lo que se requiere de ellos, como se requiere de ellos. Y si ello se parece a la verdad suele ser mero accidente. Si esto es así en las cosas más banales no puede ser menos en aquellas cosas importantes en los que la prensa es el mejor medio de engaño o ataque según el caso. Por supuesto siempre hay casos, pocos, que deben ser reconocidos pero que no suelen tener el alcance ni los medios para hacerse llegar al gran público por razones evidentes.
Y dicho esto, vamos a un ejemplo práctico. En la Guerra Civil española la prensa tuvo su importancia en uno y otro bando. Podemos destacar algún que otro periodista extranjero que vino a hacer el caldo gordo a los mandados de Stalin y propaló por los cinco continentes absurdas fantasías como aquellas de los milicianos haciendo de “Vitorinos” en la Plaza de Toros de Badajoz ante la Curia y las señoras de mantilla, o los “miles” de muertos en Guernica. Esas falsedades no sólo sirvieron para ofrecer una imagen incierta de la campaña nacional, también para ayudar a disipar entre la niebla la gran repercusión internacional de las criminales sacas de las prisiones madrileñas que avergonzaban al mundo.Pero no hacía falta ir al extranjero para encontrar a estas prostitutas de la pluma; aquí sobraban para regalar. No tomaremos como ejemplo los panfletos del PSOE, PCE, CNT o POUM. Obviamente son al periodismo lo que Zapatero a la política. Nos detendremos en la prensa “seria”, la que apoyaba al régimen republicano como tal, el ABC requisado a sus legítimos dueños y puesto al servicio del crimen como “Diario republicano de izquierdas”; el ABC del Madrid rojo.
Es difícil encontrar tanta infamia, tanta miseria, tanta falsedad y tanta ruindad impresa en tan poco espacio. Y no es lo malo el hecho de que propagara sus mentiras, el ser diario republicano de izquierdas lo justifica sobradamente, lo malo es el dolor que esas falsedades pudieron producir, la sangre que gratuitamente pudo haberse vertido, el terror desenfrenado producido por noticias de victorias que no se daban en ningún frente y que garantizaban una impunidad ante el asesinato sórdido que bien pudo ser evitado en gran medida por el temor a la represalia. Todo, para mantener alta la moral de unos salvajes que estaban irremediablemente condenados a la derrota y, como es lógico a la justicia y a la represión.
Puede seguirse el curso de la campaña por la prensa y comprobaremos que la República fue de victoria en victoria hasta la derrota total; incluso las desbandadas sin orden ni concierto eran retiradas para contener mejor al enemigo y poder contraatacarlo con todas las de ganar.
Hoy, y por cuestiones de espacio, en la siguiente o siguientes entradas ojearemos la prensa roja del 28 de julio de 1936, diez días después de iniciarse el Movimiento Salvador de España.
Comienza el ABC destacando el desmoronamiento de los facciosos en todos los frentes, destaca la huida en los frentes de la sierra madrileña, sobre todo en el Guadarrama, de los enemigos del pueblo perseguidos por los paladines de la libertad en forma de milicianos. Asegura la próxima reconquista de Córdoba, Burgos, Zaragoza, Valladolid y Sevilla. Pregona la huída de Mola hacia el norte, el desesperado intento de Queipo de huir hacia Portugal o que Cabanellas está desfigurándose para así poder huir de las columnas catalanas que, aseguran, van a liberar la capital maña. Aseguran también que los aviones republicanos cubren de bombas Ceuta y Melilla; y pensar que eso de bombardear ciudades era cosa de criminales fascistas… El editorial dice que, una vez conseguido el triunfo, “…no puede ya ser la República, como antes, candorosa, blanda, olvidadiza, transigente. Ahora ha de cortar por lo sano. Ahora ha de precaverse, para siempre, para siempre, contra toda suerte de enemigos. Ahora ha de ser ¡al fin! La República para los republicanos. Ahora tiene que aplicar la ley, sin sevicias, pero sin blanduras peligrosas. Para esto habrán de requerirse tesón y energía indomables. Y será preciso que todos, absolutamente todos, se convenzan de que ahí radica la tranquilidad del Régimen que el pueblo ha reconquistado a costa de sacrificios inmensos. Hay que llevar el bisturí al fondo de la gangrena”. Por supuesto, la República candorosa es la de la quema de iglesias y conventos, la del asesinato impune, la de Casas Viejas y la del asesinato por el gobierno del jefe de la oposición.
Pero, ¿Cuál era la realidad? La realidad era que mientras el día 27, según ABC, Queipo buscaba su huida por Huelva tras la llegada a Sevilla de una columna de dos mil hombres desde esa ciudad, que han recluido a los sublevados en una estrecha zona del centro, cosas de la vida, desde Huelva, por orden del General Pozas y el Gobernador Civil, marchan a Sevilla cuatrocientos efectivos pertenecientes a las Guardias Civil y de Asalto, así como otro grupo formado por mineros de Ríotinto y currantes de Huelva. Los últimos serían batidos antes de llegar a Sevilla, sufriendo treinta bajas y sesenta y nueve prisioneros que serían fusilados el treinta de agosto, excepto uno que era menor de edad; los primeros, se deshicieron de los milicianos que les acompañaban y se pasaron a las fuerzas de Queipo, que con pocos hombres había tomado la capital andaluza y en breve tiempo liquidó la resistencia en los barrios. Lo curioso de todo es que el mismo día 27, y antes de que llegara una columna nacional, Huelva había sido liberada por las fuerzas de la Guardia Civil allí concentradas. Del dicho al hecho va un trecho, a veces enorme. Mientras, en Madrid, los madrileños encantados de las hazañas elucubradas por un fulano que firmaba como FEBUS.
Mientras el gobierno rojo no descansa y publica un decreto con un solo artículo, declarando que el Gobierno legítimo, en representación de la soberanía y bla, bla, bla…, ante el acto de rebelión provocado por el crucero “Almirante Cervera”, situándose al margen de la ley, queda éste excluido de las listas de la marina militar, negándosele el derecho a llevar el pabellón español, a considerarse de carácter militar y pasando, por tanto, a ser buque pirata que podrá ser capturado o detenido en cualquier parte y sus tripulantes juzgados según las leyes de la piratería. Se ve que Azaña y Giral no tenían nada mejor que hacer el día 25 de julio, a la espera de la huida de Queipo de Llano.
Vistas las cosas por el sur, en la próxima entrega nos vamos al norte de Madrid.

viernes, 27 de abril de 2012

FELIX HINOJAL GARCIA

Hoy fue enterrado en su pueblo natal de Los Corrales de Buelna Félix Hinojal García. Tenía 81 años si no me equivoco. Ingeniero Técnico de Minas en Forjas de Buelna, fue elegido representante en el Jurado de Empresa. Después sería Jefe de Personal y Adjunto a la Dirección General de Mecobusa y Fundimotor.
Persona moderada y mesurada, fue Diputado Provincial y uno de los fundadores de la UCD en su municipio, ocupando la jefatura de la entonces Junta de Obras del Puerto de Santander hasta que fue nombrado Consejero de Sanidad, Trabajo y Bienestar Social. En 1987 fue nombrado gerente de la Fundación Marqués de Valdecilla. De 1991 a 1995 sería concejal por el PP en Los Corrales de Buelna.
Quien ha  tenido la oportunidad de conocerle durante estos últimos años puede asegurar que Félix era ante todo lo mejor que se puede ser en este mundo, un hombre bueno.
Félix era uno de los ocho hijos de Félix Hinojal Olmedo, que con 42 años y, cuando el ahora finado contaba apenas 5, fuen detenido el 19 de julio de 1936 por ser el Jefe de Falange de Los Corrales de Buelna y trasladado a la cárcel de Torrelavega de donde le sacaron dos veces para ser martirizado, y, aunque fue liberado el 27 de septiembre, no tardó en ser secuestrado por la policía roja de Los Corrales trasladándole hasta el monte San Cipriano donde atado de pies y manos fue rociado de gasolina, prendido fuego y rematado a tiros. después lo enterraron en una cuneta.
Félix García Hinojal tenía memoria pero nunca le oí un reproche, superponiendo a cualquiera que fuera su sentimiento el afán de convivencia pacífica de los españoles.
Desde la seguridad de que Dios le concederá el descanso eterno, sirvan estas escuetas palabras de modesto homenaje.

miércoles, 25 de abril de 2012

ONESIMO: UN MERECIDO HOMENAJE


El 24 de julio de 1936 moría en acción de guerra el Caudillo de Castilla, Onésimo Redondo. Apenas cinco días antes había salido del penal de Ávila donde la canalla marxista le había trasladado para separarle del resto de camaradas presos en la cárcel de Valladolid y de los que, aún en libertad, esperaban el momento de comenzar la liberación de la Patria amenazada. Onésimo, el paladín más esforzado de Castilla, el que supo comprender como nadie ese carácter nacional y universal de la meseta, alejada del localismo que aqueja al resto de tierras españolas de la periferia, murió a los 31 años, años vividos con intensidad, con espíritu revolucionario que sólo podía encontrar acomodo en aquella Falange de las Jons que crearon José Antonio, Ramiro y nuestro referido adalid de Castilla. Hombre de la tierra y para la tierra, del campo para el campo, en su corta existencia creó el Sindicato de Cultivadores de Remolacha de Castilla la Vieja, crearía otro de trigueros, dio vida a los semanarios Libertad y posteriormente Igualdad, nombres no tomados al azar, sino que provienen de la vacía terminología masónica y marxista y que con Onésimo adquieren todo su valor y contenido. En 1932 tuvo que exiliarse en Portugal para eludir la más que segura captura por parte del gobierno republicano.

Hombre recio, castellano en una palabra, de verbo directo, seco, sin artificio tuvo sin embargo el carisma de los grandes conductores de pueblos. En los pocos días que vivió desde su liberación hasta su muerte puso en movimiento a las Falange Vallisoletana para, en colaboración con el Ejército, asegurar las cumbres del Guadarrama, donde convirtieron El Alto del León, en el de Los Leones de Castilla. No dejó de visitar el frente a diario para alentar y compartir la lucha con sus falangistas y en una escaramuza con fuerzas infiltradas por caminos secundarios encontró la muerte en el pueblo de Labajos, cuando, como Ramiro, Ruiz de Alda, José Antonio o su hermano Fernando, se encontraba en la flor de la vida, quedándole muchos servicios que rendir a España y que se vieron truncados por una temprana muerte que el destino les deparaba.

Finalizada la guerra, concretamente en los días 12 y 13 de junio de 1941, se le rinde el merecido homenaje de un pueblo y un estado que ya siempre le llevaría en el corazón, al menos hasta que dejó de tenerlo.

En la noche del día 12, a la una de la madrugada, sus restos son trasladados desde el cementerio hasta el Ayuntamiento de Valladolid donde se instala la capilla Ardiente. A media mañana, tras concentrarse miles de camaradas, de camisas viejas de toda España, comienzan los desfiles por la ciudad a cargo de las Centurias de Madrid y las Milicias Universitarias, con banderas y uniformes. El paso de la comitiva fúnebre fue saludado por miles de personas hasta el Consistorio, donde cinco años antes fuera velado por sus camaradas.  En este día, cuando se cumplía el décimo aniversario de la aparición de Libertad, la vela fue realizada por turnos por todas las delegaciones y secciones de la Falange de Valladolid. La primera celebración eucarística es oficiada por el colaborador religioso del semanario para el personal de la Redacción y Talleres. La misa de las ocho de la mañana en todas las iglesias de Valladolid se aplica en sufragio por su alma. El féretro sería después trasladado hasta la iglesia de San Benito, que fuera antiguo Alcázar Real, para la celebración de los funerales antes de su inhumación en el monumento funerario que la Falange de Valladolid erigió para su primer jefe.

Cuatro horas duró el traslado desde el cementerio al Ayuntamiento, con tres paradas, ante la cárcel donde estuvo preso, ante la Iglesia de las Madres Descalzas y frente a su casa, lugares en los que se ofició un responso.

A las 9 de la mañana llegaron las Autoridades y Jerarquías, entre las que destacaban los Generales Moscardó, Solchaga y Valverde; en representación del Caudillo acudió el Ministro Secretario del Movimiento, José Luis Arrese y los ministros Miguel Primo de Rivera, Girón de Velasco y Carceller. También los subsecretarios Carrero Blanco y Rodríguez Gimeno, los Directores Generales Ercilla, Arjona, Ridruejo y Sancho Dávila; el Primo de Rivera y otros más.

En San Benito, tras sonar el Himno Nacional, se hacen cargo de las andas Miguel Primo de Rivera, Girón, Carceller, Sancho Dávila, Agustín Aznar y otros, para depositarlas en el lugar preparado en la nave central, a cuyo lado derecho se sitúan los hijos de Onésimo, el pequeño con uniforme de Flecha, su padre, su hermano Andrés, sus hermanas y otros familiares.

Terminada la ceremonia miembros de Vieja Guardia toman el féretro y en comitiva abierta por la centuria de honor y las del S.E.U. y Trabajo, seguidas por las de Vieja Guardia de Valladolid y Madrid, cruz alzada, Clero parroquial, el féretro escoltado, representante del Caudillo, ministros, Junta Política y demás representaciones del Estado y el Partido, se trasladan al cementerio parando nuevamente ante la prisión y la casa del Jefe para rezar de nuevo un responso. El cuarto relevo lo realizan el director y redactores de Libertad junto a antiguos colaboradores como Ercilla, Ridruejo o Juan Aparicio.

Sobre las dos y media llegan al cementerio y se verifica la inhumación, se procede a la ofrenda de coronas, entre otras las de la Secretaría General, Junta Política y Consejo Nacional, que son de bronce y los ramos que depositaron sus hijos, Mercedes, Pilar y Onésimo. A continuación, el Ministro de Trabajo, Girón, exaltó su figura en un vibrante discurso. Terminó el acto con el canto del “Cara al sol” y los gritos de ritual por parte del camarada Arrese.

A las seis de la tarde, más de 25.000 personas se concentran en el Campo Grande para rendir el último homenaje a Onésimo y oír las palabras de narciso García Sánchez, director de Libertad, José Rivero, jefe provincial y gobernador civil, que leyó el Decreto del Generalísimo por el que se concedía la laureada a la capital castellana así como distintas demandas entre las que cabe destacar el cambio de denominación de Quintanilla de Abajo, cuna de Onésimo por el actual Quintanilla de Onésimo, el levantamiento de un monumento a su memoria en Labajos o la aprobación del proyecto to de renovación forestal del Valle de Esgueva que tanto ilusionaba al Caudillo de Castilla; Miguel Primo de Rivera, Ministro de Agricultura y por último, José Luis Arrese, como Ministro Secretario General.

Para terminar, desfilaron nuevamente la columna de honor de Madrid, las milicias universitarias, el Frente de Juventudes, las Centurias del Trabajo, Centurias expedicionarias, Ex combatientes y falangistas de toda España, todas ellas mandadas por el Jefe regional de Milicias, Teniente Coronel Gómez Seco.